Lisboa (EFE).– La familia del fútbol portugués y el Liverpool FC despidieron este sábado al exjugador Diogo Jota y a su hermano André, en un emotivo funeral celebrado en Gondomar, al norte de Portugal, donde ambos crecieron.
La Iglesia Matriz de Gondomar se llenó de amigos, familiares y figuras del deporte. Asistieron el seleccionador de Portugal, Roberto Martínez, el presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol, Pedro Proença, y jugadores como Bernardo Silva, João Moutinho, Rúben Dias, João Félix o Rui Patrício.
El Liverpool, equipo al que pertenecía Jota, rindió homenaje con dos camisetas de flores: la del número 20, de Diogo Jota, portada por Virgil van Dijk, y la del 30, de André Silva, llevada por Jordan Henderson. También estuvieron presentes excompañeros como Tiago Alcántara, Fabinho, Ricardo Carvalho y Nelson Semedo, junto al expresidente del Oporto, André-Villas Boas.
El obispo de Oporto, Manuel Linda, ofició la ceremonia y dedicó palabras de consuelo a los tres hijos menores de Diogo Jota, quien se había casado con Rute Cardoso el pasado 22 de junio. «Ver los restos mortales de un hijo debe de ser un tormento mayor, y más cuando son dos sarcófagos», expresó Linda.
Diogo Jota, de 28 años, y su hermano André, de 25, fallecieron la madrugada del jueves en un accidente de tráfico en la A52, en Cernadilla, Zamora (España). Diogo, formado en los clubes lusos Gondomar y Paços de Ferreira, jugó en el Atlético de Madrid, el FC Porto y desde 2020 defendía los colores del Liverpool. André jugaba en el Penafiel, de la segunda división portuguesa.
El seleccionador Roberto Martínez resumió el sentir del fútbol luso: «André Silva y Diogo Jota van a estar siempre en nuestro corazón. Hoy demostramos que somos una familia enorme».
Los dos hermanos fueron sepultados en el cementerio de la iglesia, acompañados de un pueblo entero que aún no asimila esta dolorosa pérdida.


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